• Aparecen casos de Encefalitis o Fiebre del Nilo Occidental en Castilla y León

  •  Por: Miguel Á. García Rodríguez

  • Durante los últimos meses se han detectado en España varios casos de encefalitis equina debidos al Virus del Nilo Occidental, los últimos en la provincia de Ávila. La Encefalitis del Nilo Occidental es una enfermedad de declaración obligatoria y es zoonótica, o sea que puede ser transmitida al hombre.

    La enfermedad es transmitida por un virus de la familia Flaviviridae que, de modo habitual afecta a las aves, aunque a veces puede ser transmitido a otras especies, entre las que se incluyen los caballos y el hombre.

    El ciclo natural de la enfermedad se mantiene en las aves. El virus es diseminado entre ellas por mosquitos. Pero en ocasiones este ciclo se altera cuando un mosquito pica a un caballo o al hombre, transmitiéndole el virus.

  • Imagen: Ciclo del Virus del Nilo Occidental.   

  • En los mamíferos el virus no se replica en una cantidad lo suficientemente elevada como para ser fuente de contagio para otros animales o personas, salvo a través de transfusiones, trasplantes o la leche materna.

    Los córvidos (cuervos, cornejas, urracas…) son especialmente sensibles, luego la aparición de un número anormalmente alto de cadáveres de estas aves, debe alertarnos y se monitoriza en los programas de vigilancia de esta enfermedad.

  • La Encefalitis del Nilo Occidental es una enfermedad de declaración obligatoria y es zoonótica, o sea que puede ser transmitida al hombre.
  • En el caballo infectado suele provocar signos neurológicos: depresión o apatía con pérdida de apetito, desorientación, visión defectuosa, rigidez muscular en todo el cuerpo, especialmente la cabeza y los miembros, pudiendo provocar marcha envarada y ataxia (descoordinación), en ocasiones pueden presentar fiebre, y en los casos más severos puede acabar en coma y finalmente la muerte del animal.

    En las personas, en el 80% de los casos la infección pasa totalmente desapercibida, sin signos, y sólo un 20% de los infectados presentan algún síntoma tras un período de incubación que va de 3 a 14 días. Entre estos síntomas pueden encontrarse dolor de cabeza, cansancio, náuseas y vómitos, en ocasiones erupciones cutáneas e inflamación de los ganglios. Sólo en los casos severos (alrededor del 1%) aparece encefalitis y el curso puede ser fatal.

    La enfermedad, tanto en las personas como en los caballos, no tiene tratamiento específico, luego las medidas a tomar son el reposo total y terapias de apoyo y soporte, recuperándose de forma espontánea la mayoría de los afectados.

  • En las personas, un 20% de los infectados presentan algún síntoma tras un período de incubación que va de 3 a 14 días.
  • Una vez más, la prevención será nuestro mejor aliado. Ante la presencia de la enfermedad en un área, deberán usarse medidas de protección personal frente a mosquitos, como el uso de mosquiteras, repelentes y evitar las actividades al aire libre durante las horas del alba y el crepúsculo, cuando estos insectos son más activos. Estas mismas medidas son aplicables a los caballos, manteniéndolos dentro de las caballerizas o establos en esas horas o mediante el uso de mantas, cubre-cuellos y máscaras anti-moscas, para aquellos que han de permanecer en el exterior. Existe además una vacuna para los equinos, cuyo uso en zonas donde la enfermedad es común se considera de poca eficacia. Las normas internacionales para su uso, figuran en el manual de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) que puede consultarse aqui.

    Si bien los riesgos de esta enfermedad sobre personas y caballos son bajos, algunos casos son fatales, y ante la aparición de los últimos brotes en nuestras cercanías, recomendamos encarecidamente el uso de las medidas preventivas mencionadas anteriormente, especialmente si viajamos o transportamos caballos a áreas donde se han detectado focos de la enfermedad. Así mismo, ante la sospecha de la enfermedad en vuestros caballos o la aparición poco común de aves muertas en los alrededores, no dudéis en contactar con nosotros, vuestros veterinarios, o los servicios veterinarios oficiales, en busca de consejo y ayuda.